Este domingo día 14 de abril vamos a tener una nueva reunión para reflexionar, esta vez sobre los diferentes compromisos dentro de la Iglesia. Es una ocasión para la propia reflexión y debate entre todos sobre este asunto. Seguro que nos es muy útil para plantearnos preguntas, que normalmente no nos hacemos. Será a las 19:00 en la casa provincial, donde Teje, como siempre, a quien aprovechamos para agradecer su dedicación y disposición. Como siempre, para cualquier cuestión puedes dirigirte a la dirección de e-mail: antiguossaco@hotmail.com o nuestra dirección de Twitter: @antiguossaco.
¡¡Muchas gracias y anímate!!
lunes, 8 de abril de 2013
sábado, 6 de abril de 2013
lunes, 25 de marzo de 2013
martes, 5 de marzo de 2013
JORNADA DE ORIENTACIÓN PARA BACHILLERATO 2012-2013
Mañana algunos antiguos alumnos que están cursando sus estudios en la universidad, todos ellos en el plan Bolonia, han sido invitados para participar en la jornada de orientación que se hace en el colegio con el fin de ayudar y aconsejar a los alumnos de bachillerato en la preparación de la selectividad y en la elección de sus carreras. Aquí dejamos el plan del día:
JORNADA DE ORIENTACIÓN 2012-2013
Dirigida a los alumnos de 1º y
2º de bachillerato tiene dos objetivos:
Ø
Acercar la
Universidad a los estudiantes.
Ø
Orientar ante la
toma de decisiones que deben afrontar al terminar la enseñanza secundaria.
Ø
Proporcionar a
los alumnos un momento de reflexión sobre las propias capacidades.
I
Parte (10.45 h)
Dirigido
a los alumnos de 2º de Bachillerato
Taller: “Si lo sé no
me estreso”
Como
enfrentarse eficazmente a las PAU´s
Impartido
por:
Dª Letizia Abad Salado. Licenciada en Psicología. UCJC
II
Parte (12.10 h)
El reto de la Universidad.
Dª Marta
Carrasco. Doctora en Historia del Arte UCJC
Importancia
de la vocación ante la elección de un futuro profesional.
D. Juan Carlos Cabrero. Director
General del Colegio Sagrado Corazón.
Reflexiones sobre el alcance de las
propias decisiones
D.
Antonio Nieva. Orientador del Colegio Sagrado Corazón.
Talleres (13.30 h)
Antiguos alumnos del Colegio cuentan su
experiencia personal e informan de
estudios, dificultades, oportunidades, becas, estudios de post-grado…
Ø
Guillermo
Fernández- Zapico.
I. Industrial.
Ø
Emilio Prous. I.
de Caminos
Ø
Diego Martínez.
Arquitectura
Ø
Mercedes
Ferreiro-Mazón. Medicina
Ø
Irene Urquiza.
Medicina
Ø
Paloma Blanco.
Biomedicina
Ø
Laura Costa. Odontología
Ø
Alicia Bravo. Psicología
Ø
Lucía Pazos.
Historia del Arte
Ø
Mónica Cerezo. I.
Aeronáutica
Ø
Lucía Cobos. C.
Políticas
Ø
Carlos Mariscal
de G. Filología Clásica y Filosofía (UNED)
Ø
Rodrigo Reig.
ADE/Derecho
Salón de actos del Colegio Sagrado Corazón 6 de marzo 2013
miércoles, 13 de febrero de 2013
DEBATE
CHARLAS DE DEBATE Y REFLEXIÓN
Este próximo domingo tendremos el segundo debate sobre temas de actualidad. En este caso hablaremos sobre la noticia de la semana: LA RENUNCIA DEL PAPA Y LA IGLESIA EN LA ACTUALIDAD. En esta ocasión la encargada de preparar unas pautas será Mónica Cerezo, así que para cualquier sugerencia o opinión podéis contactar con ella.
La reunión tendrá lugar en la casa provincial (entrada por Marqués de Torroja) a las 19:00 del domingo.
Os esperamos!
(Como siempre para cualquier cosa no dudéis en poneros en contacto con nosotros en antiguossaco@hotmail.com o en el 669893485)
Este próximo domingo tendremos el segundo debate sobre temas de actualidad. En este caso hablaremos sobre la noticia de la semana: LA RENUNCIA DEL PAPA Y LA IGLESIA EN LA ACTUALIDAD. En esta ocasión la encargada de preparar unas pautas será Mónica Cerezo, así que para cualquier sugerencia o opinión podéis contactar con ella.
La reunión tendrá lugar en la casa provincial (entrada por Marqués de Torroja) a las 19:00 del domingo.
Os esperamos!
(Como siempre para cualquier cosa no dudéis en poneros en contacto con nosotros en antiguossaco@hotmail.com o en el 669893485)
sábado, 9 de febrero de 2013
MUSICAL SANTA MAGDALENA SOFÍA
******** APLAZADO A OCTUBRE *********
MUSICAL SANTA MAGDALENA SOFÍA
MUSICAL SANTA MAGDALENA SOFÍA
Este año en muchos de los colegio de la red del Sagrado
Corazón, incluyendo el nuestro, se va a hacer un musical sobre la vida de Santa
Magdalena Sofía. El guion, las canciones y los grupos de trabajo ya los tienen
todos preparados, solo faltan algunas personas para completar con el reparto.
Seguro que muchos recordáis el éxito que tuvo el musical "Herencia y
horizonte" hace unos años. En este la participación va a ser de gente de
3º de ESO en adelante (incluyendo antiguos alumnos) y también con mucha por
parte de profesores, por tanto será más o menos del mismo estilo.
En principio el próximo viernes 15 de febrero a las 4.45 en
el salón de actos se va a hacer la primera reunión un poco de puesta a punto,
(información, organización, casting, reparto de papeles...) Todos aquellos que
tengáis ganas de participar o de informarse no dudéis en ir.
El profesor que está encargado es José Antonio, pero para
cualquier tipo de información y/o decir que vas al ensayo/reunión del viernes poneros en
contacto con Emilio Prous (AA.AA) en emipropin@gmail.com,
antiguossaco@hotmail.com o en 669893485.
Os esperamos!!
viernes, 8 de febrero de 2013
SAGRADO CORAZÓN: Algo distinto
SAGRADO CORAZÓN
La educación, como todo, es una cuestión de prioridades: ¿queremos que nuestros hijos sean los más estudiosos, los más listos, los más deportistas, los más bilingües, los más triunfadores…? ¿O preferimos que, ante todo, sean buenas personas? De esta (fácil) elección dependerá su futuro. Y el nuestro.
Escena 1: Fiesta Deportiva del colegio. Los niños de 3º de Infantil se preparan para correr un pequeño cross, rodeados de orgullosos padres que corren (más que los propios niños) de un lado a otro del “circuito” para sacar la mejor foto o grabar la mejor escena de vídeo, mientras lanzan vítores a sus héroes menudos. Se da la salida y todos salen en mini estampida, en busca de las medallas, corriendo con el esfuerzo y con la ilusión de los campeones. Con el mismo esfuerzo y la misma ilusión que Luis, aunque vaya el último. Será porque Luis tiene el síndrome de Down, y nunca podrá aspirar a una medalla. De repente, dos niñas de Primaria saltan la cinta que separa al público de los corredores, cogen a Luis cada una de una mano, y lo llevan casi en volandas hasta la meta. La cara de Luis es todo un poema, mezcla de risa, sorpresa, exaltación y emoción sin límites. Como la de sus padres. Como la de todos los padres que vemos la escena, algunos tan emocionados que tratan (tratamos) de ocultar una lagrimita tras la cámara de vídeo.
Escena 2: Función de Fin de Curso. Los niños de 1º de Infantil, disfrazados de enanitos de Blancanieves embelesan a padres (cámara en ristre) y profesores con su interpretación magistral. Gran actuación. Aplausos y babeo generalizado. Empieza el segundo baile. A ritmo de Summertime Blues, parejas de pequeños vaqueros marcan los pasos del baile country con más o menos estudiada precisión. También Susana, en su silla de ruedas automática, gira hacia un lado y otro siguiendo el ritmo, perfectamente acompasada con su pareja. A un padre se le va el zoom de la cámara de vídeo directamente a la escena, y piensa: “Ésta sí que es una magnífica actuación.”
Escena 3: Último partido de la Liga de Minibasket Interescolar. El equipo de 4º de Primaria se juega el primer puesto contra un potente rival; ahora van segundos, y si ganan este partido ganan el Campeonato frente a otros nueve colegios. Después de una hora de magnífico juego en la cancha, guiados por la sabia disciplina de David (el único entrenador del torneo que no vocifera), y emoción sufriente en la grada, el equipo gana por más de 20 puntos. La alegría es incontenible. Todos han jugado fantásticamente, Jaime, Pepe, Guzmán, Nacho, Íñigo, Borja… y Miriam, claro. Miriam tiene Síndrome de Down y le encanta el baloncesto. Ha jugado todos los partidos del campeonato (para eso se ha apuntado al equipo, para jugar) y, aunque no ha metido ninguna canasta, ha sido esencial para que su equipo gane. Y no sólo al baloncesto. Obvia decir que el resto de equipos -como sus respectivos colegios- no contaban entre sus seleccionados a ningún jugador con síndrome de Down. Es de suponer que por competitividad.
Escenas como estas se repiten cada fin de curso, y a lo largo de todo el año, en el colegio de mis hijos. Y, la verdad, es un consuelo. Vivimos tiempos difíciles para la educación -en su sentido más amplio- de nuestros hijos. No porque sean especialmente complicados (los tiempos y los hijos), sino porque los hemos hecho así. La publicidad te dice “Lo mejor o nada”, o “Nacido para ganar”; la televisión te enseña a triunfar a cualquier precio (moral y económico); los padres quieren ser vistos en coches grandes y caros, prosperar en sus trabajos como sea, ascender a pesar de quien sea, ser más que los demás, ganar más que los demás; y que, sobre todo, se note. Y claro, los valores que hoy les enseñamos a nuestros hijos (y que ellos ven en nosotros, su espejo) pasan por ser el número uno en todo, estudiar mucho hoy para ganar mucho dinero mañana, aspirar a ser el mejor deportista del colegio, ganar medallas y premios de estudio, ser cien por cien competitivo, adelantar a los demás, aunque sea pasando por encima; buscar la excelencia a toda costa… en definitiva, ser el mejor. Porque si no, no hay futuro.
Afortunadamente todavía hay quien piensa que es preferible enseñarles a “ser mejor” y no tanto a “ser el mejor”. Ayudar al que se queda atrás, apreciar por encima de las diferencias, celebrar el esfuerzo más que el logro, integrar al que es especial ("no somos discapacitados, simplemente tenemos capacidades distintas"). Y por supuesto, estudiar, y sacar buenas notas, y saber idiomas, sí, y labrarse un futuro de éxito (aunque habría que definir primero el concepto ‘éxito’). Pero estamos en unas edades en las que hay que priorizar: crear grandes personajes o hacer buenas personas; ir siempre por delante, o pararse a animar al que se queda atrás; perseguir la excelencia académica o buscar la excelencia educativa.
Lo dijo Beethoven: “El único símbolo de superioridad que conozco es la bondad”. Hay colegios que lo tienen muy claro. Colegios como el Sagrado Corazón de Chamartín y otros cuantos más (no muchos) en los que hay alumnos de integración en cada clase (Down, autismo, parálisis física, deformaciones, retraso), que comparten aula, juegos, deportes y cumpleaños con sus compañeros, y que son tratados por éstos con respeto, cariño y comprensión; y también con normalidad. Que les ayudan, les apoyan y les hacen sentirse queridos (“No os podéis imaginar cómo agradezco a toda la clase lo bien que se han portado con Íñigo” dijo emocionada la madre de Íñigo, autista, a los padres de Pablo tras dos años de compartir clase). Colegios que, además de formar excelentes estudiantes, forman excelentes personas. Algo que, seguro, se notará el día de mañana. Dios sabe cuánto lo estamos necesitando.
La educación, como todo, es una cuestión de prioridades: ¿queremos que nuestros hijos sean los más estudiosos, los más listos, los más deportistas, los más bilingües, los más triunfadores…? ¿O preferimos que, ante todo, sean buenas personas? De esta (fácil) elección dependerá su futuro. Y el nuestro.
Escena 1: Fiesta Deportiva del colegio. Los niños de 3º de Infantil se preparan para correr un pequeño cross, rodeados de orgullosos padres que corren (más que los propios niños) de un lado a otro del “circuito” para sacar la mejor foto o grabar la mejor escena de vídeo, mientras lanzan vítores a sus héroes menudos. Se da la salida y todos salen en mini estampida, en busca de las medallas, corriendo con el esfuerzo y con la ilusión de los campeones. Con el mismo esfuerzo y la misma ilusión que Luis, aunque vaya el último. Será porque Luis tiene el síndrome de Down, y nunca podrá aspirar a una medalla. De repente, dos niñas de Primaria saltan la cinta que separa al público de los corredores, cogen a Luis cada una de una mano, y lo llevan casi en volandas hasta la meta. La cara de Luis es todo un poema, mezcla de risa, sorpresa, exaltación y emoción sin límites. Como la de sus padres. Como la de todos los padres que vemos la escena, algunos tan emocionados que tratan (tratamos) de ocultar una lagrimita tras la cámara de vídeo.
Escena 2: Función de Fin de Curso. Los niños de 1º de Infantil, disfrazados de enanitos de Blancanieves embelesan a padres (cámara en ristre) y profesores con su interpretación magistral. Gran actuación. Aplausos y babeo generalizado. Empieza el segundo baile. A ritmo de Summertime Blues, parejas de pequeños vaqueros marcan los pasos del baile country con más o menos estudiada precisión. También Susana, en su silla de ruedas automática, gira hacia un lado y otro siguiendo el ritmo, perfectamente acompasada con su pareja. A un padre se le va el zoom de la cámara de vídeo directamente a la escena, y piensa: “Ésta sí que es una magnífica actuación.”
Escena 3: Último partido de la Liga de Minibasket Interescolar. El equipo de 4º de Primaria se juega el primer puesto contra un potente rival; ahora van segundos, y si ganan este partido ganan el Campeonato frente a otros nueve colegios. Después de una hora de magnífico juego en la cancha, guiados por la sabia disciplina de David (el único entrenador del torneo que no vocifera), y emoción sufriente en la grada, el equipo gana por más de 20 puntos. La alegría es incontenible. Todos han jugado fantásticamente, Jaime, Pepe, Guzmán, Nacho, Íñigo, Borja… y Miriam, claro. Miriam tiene Síndrome de Down y le encanta el baloncesto. Ha jugado todos los partidos del campeonato (para eso se ha apuntado al equipo, para jugar) y, aunque no ha metido ninguna canasta, ha sido esencial para que su equipo gane. Y no sólo al baloncesto. Obvia decir que el resto de equipos -como sus respectivos colegios- no contaban entre sus seleccionados a ningún jugador con síndrome de Down. Es de suponer que por competitividad.
Escenas como estas se repiten cada fin de curso, y a lo largo de todo el año, en el colegio de mis hijos. Y, la verdad, es un consuelo. Vivimos tiempos difíciles para la educación -en su sentido más amplio- de nuestros hijos. No porque sean especialmente complicados (los tiempos y los hijos), sino porque los hemos hecho así. La publicidad te dice “Lo mejor o nada”, o “Nacido para ganar”; la televisión te enseña a triunfar a cualquier precio (moral y económico); los padres quieren ser vistos en coches grandes y caros, prosperar en sus trabajos como sea, ascender a pesar de quien sea, ser más que los demás, ganar más que los demás; y que, sobre todo, se note. Y claro, los valores que hoy les enseñamos a nuestros hijos (y que ellos ven en nosotros, su espejo) pasan por ser el número uno en todo, estudiar mucho hoy para ganar mucho dinero mañana, aspirar a ser el mejor deportista del colegio, ganar medallas y premios de estudio, ser cien por cien competitivo, adelantar a los demás, aunque sea pasando por encima; buscar la excelencia a toda costa… en definitiva, ser el mejor. Porque si no, no hay futuro.
Afortunadamente todavía hay quien piensa que es preferible enseñarles a “ser mejor” y no tanto a “ser el mejor”. Ayudar al que se queda atrás, apreciar por encima de las diferencias, celebrar el esfuerzo más que el logro, integrar al que es especial ("no somos discapacitados, simplemente tenemos capacidades distintas"). Y por supuesto, estudiar, y sacar buenas notas, y saber idiomas, sí, y labrarse un futuro de éxito (aunque habría que definir primero el concepto ‘éxito’). Pero estamos en unas edades en las que hay que priorizar: crear grandes personajes o hacer buenas personas; ir siempre por delante, o pararse a animar al que se queda atrás; perseguir la excelencia académica o buscar la excelencia educativa.
Lo dijo Beethoven: “El único símbolo de superioridad que conozco es la bondad”. Hay colegios que lo tienen muy claro. Colegios como el Sagrado Corazón de Chamartín y otros cuantos más (no muchos) en los que hay alumnos de integración en cada clase (Down, autismo, parálisis física, deformaciones, retraso), que comparten aula, juegos, deportes y cumpleaños con sus compañeros, y que son tratados por éstos con respeto, cariño y comprensión; y también con normalidad. Que les ayudan, les apoyan y les hacen sentirse queridos (“No os podéis imaginar cómo agradezco a toda la clase lo bien que se han portado con Íñigo” dijo emocionada la madre de Íñigo, autista, a los padres de Pablo tras dos años de compartir clase). Colegios que, además de formar excelentes estudiantes, forman excelentes personas. Algo que, seguro, se notará el día de mañana. Dios sabe cuánto lo estamos necesitando.
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